martes, 24 de noviembre de 2009

Mi Telefono Movil

Normalmente, estoy muy ordenada y no pierdo mucho. Pero, a veces, perdí mis cosas y tomó mucho tiempo para buscarlas. Cuando fui a Paris con mis amigos, piensé que todas mis cosas estuvieron en mi bolsa. Cuando llegué en el avión estuve relejando que no tuve mi telefono movil. Pero, recuerdé que tuve cuando estuve en el aeropuerto porque llamé a mi amiga, Ashley. En el avión, estuve con mi amiga, Leah, y le pregunté para llamar mi telefono. Una persona tuvo mi telefono y la persona fue mi directora de mi programa internacional. ¡Qué suerte! Tuve much suerte y ahora tengo mi telefono movil.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Mi Camara

Hace un mes perdí mi cámara mientras yo estaba en Barcelona. Yo estaba muy triste porque me gusta tomar fotos. Fui a comer con mis amigos en mi restaurante favorito y creo que me dejó en la mesa. Mi cámara era viejo pero muy bonita. Yo estaba muy enojado porque me gusta poner fotos en el Internet porque mi familia y mis amigos me pueden ver en Barcelona. He comprado una nueva cámara la semana pasada y me gusta más. Ahora soy feliz.

domingo, 15 de noviembre de 2009

El billete de Metro

Hace una semana, camine a la escuela por la Mañana. Cada lunes y miércoles, camino a la escuela porque vivo cerca de Sarria. Porque vivo cerca, no necesito un billete de metro. Pero después de mi clase a Sarria, tengo clase a Sant Pau. Normalmente, tomaba un metro a Sant Pau, pero ayer no encontré mi billete. Generalmente, pongo el billete en mi cartera y pongo mi cartera en el segundo bolsillo de mi mochila. Cuando vi en mi mochila, no encuentro mi cartera. Busque en mi bolsillo de la chaqueta, saque todo de mi mochila, y yo todavía no encuentro mi billete. Fui a mi casa para buscar más. Busque en mi cama, en el baño, en todos los cajones, pero todavía no billete. Porque no encuentro mi billete, no fui a la clase. Después de la cena, busque en mis pantalones, por si acaso, y lo encontré! Estoy muy estúpida, pero lo encontré y ahora estoy muy contenta. Que alivio!

Mi Pasaporte

Este verano, he perdido mi pasaporte. Este fue una gran problema porque tenía que obtener una visa para Barcelona. Este verano he trabajado en un campo. El campo está mas o menos cuatro horas de mi universidad. Cuando mudé de universidad al campo, puse todos mis cosas en mi coche. Pero mientras me estaba mudando yo perdí mi pasaporte. Yo estaba muy preocupada porque un pasaporte es un poco difícil a obtener y una visa es aún más difícil. Yo busqué y busqué pero no lo encontré. Llamé me madre y mi madre me dijo que podía obtener un pasaporte nuevo rápidamente pero sería muy caro. ¡Yo apliqué y recibí mi pasaporte nuevo en una semana! Cuando recibí mi pasaporte yo apliqué para mi visa. Yo estaba muy nerviosa porque una visa necesita mucho tiempo pero yo obtuve mi visa dos dias antes mi viaje a Barcelona. La experiencia fue muy estresante y yo no voy a perder mi pasaporte nunca más.

lunes, 9 de noviembre de 2009


UNA COSA QUE PERDÍ

Cuando tenía dieciséis años, un día, fui con mis amigos a un bar a tomar algo. Como en aquel momento salía del instituto, llevaba todos los libros y una carpeta. Al salir del bar, un amigo me llevó a casa en moto. Mientras estábamos poniendo todas las cosas en la moto, yo dejé mi carpeta encima de un coche. Cogí todas las otras cosas pero olvidé coger la carpeta y me fui en la moto sin la carpeta que estaba encima del coche. Cuando llegué a casa aquella noche no me di cuenta todavía de que no tenía la carpeta. De hecho, hasta el día siguiente por la mañana no me di cuenta del desastre: ¡en la carpeta estaban todos los apuntes de todo el curso de todas las asignaturas! ¡Sería muy difícil recuperarlo todo!

Al día siguiente, por la tarde, fui al sitio donde olvidé la carpeta pero no había nada de nada.

Afortunadamente, la persona que encontró la carpeta encima del coche, vio que dentro había una dirección y un teléfono y aquella misma noche llamó a casa diciendo que había encontrado la carpeta encima del coche y que, si quería, podía ir a buscarla en su casa. El día siguiente fui a la casa de aquella persona y... ¡menos mal!, era mi carpeta. Lo primero que pensé fue que había tenido mucha suerte encontrándola.